martes, 18 de julio de 2006
El cofre de vidrios rotos


Érase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo. Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podía trabajar.

Las manos le temblaban tanto que no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había enturbiado demasiado para hacer una costura recta. Tenía tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana.

El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos.
— No quieren estar conmigo ahora -se decía- porque tienen miedo de que yo me convierta en una carga.
Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan.

A la mañana siguiente fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por último fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.

El anciano se llevó el cofre a casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso bajo la mesa de la cocina. Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies.
— ¿Qué hay en ese cofre? preguntaron, mirando bajo la mesa.
— Oh, nada -respondió el anciano-, sólo algunas cosillas que he ahorrado.

Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo.
— Debe estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años -susurraron.

Deliberaron y comprendieron que debían custodiar el tesoro. Decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así podrían cuidar también de él. La primera semana el hijo menor se mudó a la casa del padre, y lo cuidó y le cocinó. A la semana siguiente lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el mayor. Así siguieron por un tiempo.

Al fin el anciano padre enfermó y falleció. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues sabían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo. Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.


— ¿Qué triquiñuela infame! -exclamó el hijo mayor-. ¡Qué crueldad hacia sus hijos!


— Pero, ¿qué podía hacer? -preguntó tristemente el segundo hijo-. Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días.

— Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor-. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños.

Pero el hijo mayor volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto valioso oculto entre los vidrios. Desparramó los vidrios en el suelo hasta vaciar el cofre.
Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro, donde leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.
Publicado por Rox_Utd @ 9:37  | Historias para Reflexion
Comentarios (12)  | Enviar
Comentarios
Publicado por francheska
jueves, 15 de marzo de 2007 | 19:12
definitivamente es lo que esta ocurriendo jovenes amen a sus padres hasta la muerte!!!
Publicado por Invitado
sábado, 25 de agosto de 2007 | 0:54
los padre no van a strar siempre contigo por eso pasa muchisisisisisisisimo tiempo con ellos y valoralosssssss
nunk los dejes de kerer.....Llorando
Publicado por Invitado
domingo, 16 de septiembre de 2007 | 2:30
como sabemos padres solo tenemos una sola vez y tenemos que respetarlos y quererlos pues cuando se van de este mundo nuestros lamentos seran demasiado tarde y de nada serviran y sobre todo tenerles paciencia cuando ya esten en una edad avanzada, recordar cuando nosotros heramos niños nos tuvieron toda la paciencia para enseñarnos lo que ahora sabemos pues sin su ayuda no podriamos salir adelante por eso que vivan los padres x 100pre RebotadoMuchas risas
Publicado por Invitado
martes, 19 de febrero de 2008 | 7:41
HOLA A TODOS COMO ESTAN SOLO PARA DEJARLES MI CORREO POR SI TIENEN TIEMPO PARA QUE ME ESCUCHN Y ME AYUDEN OJALA AHIGA ALGUIEN MI CORREO ES jorgegio@hotmail.com
Publicado por Juan Miguel
viernes, 13 de junio de 2008 | 15:57
No esperemos que nuestros seres queridos ya no esten con nosotros para descubrir lo mucho que los queremos debemos darles mucho cariño y amor en especial a nuestros padres
Publicado por Invitado
lunes, 22 de septiembre de 2008 | 4:29
hola a todos los que entren a esta pagina porfa les quiero invitar a cuidar al mundo se muere poco a poco y nosotros somos los unicos que podemos salvarlo.

manda esto a toda persona que conoscas, y pide ayuda como si fuera para salvar tu propia vida, y sabes si es tu vida ya que eres parte del mundo.RebotadoRebotadoRollEyes les dejo mi correo y si pueden opinen sobre este comentario
margaryrd90@yahoo.es no creas que porque hago campaña para salvar al mundo no soy divertida.
Publicado por wilbert
domingo, 15 de febrero de 2009 | 21:54
Sonrisaesta historia es muy interesante, por que hasta ahora hay muchos jovenes que piensan asi si no tine nada los padres lo abandonan.
Publicado por Eliacid
sábado, 14 de marzo de 2009 | 0:37
pues ta bueno que bonito mensaje Flash eso es lo que devemos hacer honrar a nuestros padresGuiño
Publicado por yuridia
jueves, 23 de abril de 2009 | 3:56
Angelitoke lindo mensaje la verdad me iso reflexionarNoche
Publicado por Chapin
jueves, 14 de mayo de 2009 | 19:49
GuiñoVacilando
Publicado por Invitado
sábado, 19 de septiembre de 2009 | 18:45
Enfurruñadoyo me pergunto; que no estaria dispuesto a hacer un padre o una madre por nosotros??
y aun no encuentro la respuesta, amemos a nustros padres y digamosles hoy que estariamos dispuestos a dar la vida por ellos.
Publicado por Invitado
domingo, 01 de noviembre de 2009 | 3:36
GuiñoChicaMuuii BeeLle HiiSStOriiAa PooRfAvOR Noo ssEE EeNoJeNn KooN SSuSS PAAdrEs EllOoSs ssOn Loo MeJooR ii dAriiAn TodO lO k FuEra PoR nOsOtroSS DIME TU LO HARIIASS PooR ELLOS???Guiño