Terry, Lampard y Drogba marcan en la goleada ante los 'citizens'
El Chelsea ha arrancado la temporada como las dos anteriores. Arrollando, en este caso al Manchester City (3-0). Nada ha cambiado por Stamford Bridge, porque en el once blue sólo ha encontrado un hueco como titular Andrei Shevchenko de todas las nuevas incorporaciones. Con Ballack lesionado y el fichaje de Ashley Cole en barbecho, Mourinho no ha querido tocar grandes cosas del equipo bicampeón. Tanto que el partido ante los citizens lo resolvió a su manera la Vieja Guardia: un cabezazo en jugada a balón parado de Terry, un zapatazo de Lampard y un remate de potencia de Drogba.
El partido fue tan calcado a cualquiera de las dos últimas temporadas que los espectadores de Stamford Bridge presenciaron un greatest hits de la Mourinho's Grand & Big Blues Band. No sólo por los goleadores, sino por la forma de liquidar al adversario. Essien sigue con las guadañas afiladas (desquició a Corradi hasta que decidió autoexpulsarse), la defensa se mantiene impasible y cada vez que el Chelsea olisquea sangre, te revienta: tres llegadas claras, tres goles. Ni siquiera las ausencias (Makelele, Cech, Joe Cole...) desaceleran el ritmo de los acordes que marca el luso.